
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lamentó la magnificación de los incidentes de inseguridad, particularmente aquellos que involucran agresiones a transportistas en un puerto del país.
Aunque reconoció que el tema no fue abordado en la reunión de seguridad del martes, López Obrador aseguró que su gobierno está tomando medidas para enfrentar la extorsión y otros problemas de seguridad.
El mandatario atribuyó la amplificación de estos problemas a los conservadores, a quienes acusó de hipocresía y de manipular la información.
López Obrador reiteró su compromiso de garantizar la seguridad de los transportistas y anunció planes para convertir la extorsión en un delito grave, como parte de las medidas para abordar la situación de inseguridad en el país.
