
Lorena de la Garza, candidata a diputada local por el Distrito local 8 (Monterrey), tiene una carrera política cuestionable y llena de incongruencias.
Lorena de la Garza es una de las figuras más polémicas de la política en Nuevo León, gracias a su cercanía con personajes relacionados con corrupción, como Francisco Cienfuegos (ex alcalde de Guadalupe y ex diputado local) y Alejandro «Alito» Moreno (dirigente nacional del PRI).
En efecto, ella pertenece al grupo priista del exgobernador Rodrigo Medina, liderado por Cienfuegos y ha sido una de las defensoras de «Alito» Moreno, quien incluso no es bien visto dentro del PRI.
A pesar de las denuncias de corrupción en contra de Moreno, Lorena de la Garza lo ha defendido dándole su respaldo mediante cartas y asistiendo a eventos del dirigente priista, incluso faltando a sesiones del Congreso local con tal de brindar su apoyo.

No solo eso, Lorena ha sido protagonista de escándalos y también de varias incongruencias en su andar en la política local.
Por ejemplo, en abril de 2022 fue una de las diputadas locales que votó para aprobar que las peleas de gallos y las corridas de toros fuesen consideradas como patrimonio cultural del Estado, a pesar de que ella se dice defensora de los animales y enemiga del maltrato animal.

La candidata del PRI-PAN-PRD aprovechó la crisis del agua del 2022 para lucrar electoralmente, al regalar cubetas con su foto y nombre en varias colonias de Monterrey, promocionando así su imagen a pesar de la desesperación de la ciudadanía. Por si fuera poco, dos años después votó en contra de la solicitud de financiamiento de Agua y Drenaje para realizar obras de fortalecimiento de infraestructura hidráulica con la que se garantizaría el abasto de agua.
¡Vaya incongruencias! ¡Y aún así quiere volver a ser diputada de Monterrey!
